Todo sobre los tejidos: guía completa para entender qué llevas puesto
La etiqueta de composición de una prenda es uno de los elementos más ignorados a la hora de comprar ropa y, sin embargo, uno de los más importantes. El tejido determina cómo sienta la prenda, cómo se cuida, cuánto dura y qué impacto tiene en el medioambiente. Entender los tejidos es entender la ropa de verdad.
Fibras naturales
Las fibras naturales son aquellas que provienen de fuentes naturales, ya sean vegetales o animales. En general, son más transpirables, más cómodas en contacto con la piel y más biodegradables que las sintéticas.
Algodón
El tejido más utilizado en el mundo. Suave, transpirable, absorbente y fácil de lavar. Puede encogerse si se lava a temperaturas altas. El algodón orgánico se cultiva sin pesticidas ni fertilizantes químicos, lo que lo hace más sostenible.
Lino
Fabricado a partir de la planta del lino, es uno de los tejidos más antiguos del mundo. Es muy transpirable y fresco, ideal para el verano. Se arruga con facilidad, lo que muchos consideran parte de su encanto. Mejora con el lavado y se vuelve más suave con el tiempo.
Seda
Producida por el gusano de seda, es una de las fibras más lujosas y delicadas. Extremadamente suave al tacto, con un brillo natural inconfundible. Regula bien la temperatura corporal. Requiere cuidados especiales: lavado a mano o en seco.
Lana
Obtenida de las ovejas y otros animales (alpaca, merino, angora, cachemira). Es cálida, resistente y tiene propiedades aislantes excepcionales. La calidad varía enormemente según el animal y el proceso de elaboración. La cachemira, procedente de la cabra de cachemira, es la más suave y lujosa.
Fibras artificiales (semisintéticas)
Las fibras artificiales se obtienen a partir de materias primas naturales (generalmente celulosa de madera) que se procesan químicamente. Son un punto intermedio entre las naturales y las sintéticas.
Viscosa / Rayón
Fabricada a partir de celulosa de madera, imita el tacto de la seda a un precio mucho más asequible. Suave, fluida y con buen drapeado. Se arruga fácilmente y puede encogerse. Hay versiones más sostenibles como el Modal o el Tencel/Lyocell.
Tencel / Lyocell
Una versión más sostenible de la viscosa, fabricada en un proceso de ciclo cerrado que reutiliza el 99% de los disolventes. Muy suave, transpirable y con un buen drapeado. Es la fibra artific más respetuosa con el medioambiente.
Modal
Similar al Tencel, producida a partir de fibras de haya. Muy suave y resistente al encogimiento. Se usa frecuentemente en ropa interior y prendas en contacto directo con la piel.
Fibras sintéticas
Las fibras sintéticas se obtienen de derivados del petróleo a través de procesos químicos. Son muy resistentes y versátiles, pero menos transpirables y más contaminantes que las naturales.
Poliéster
La fibra sintética más producida en el mundo. Resistente, no se arruga, secado rápido. Sin embargo, es poco transpirable, puede acumular olores y libera microfibras plásticas en cada lavado. El poliéster reciclado (rPET, hecho de botellas de plástico) es una alternativa más sostenible.
Nylon / Poliamida
Muy resistente y elástico. Se usa principalmente en medias, ropa deportiva e impermeables. Similar al poliéster en su impacto medioambiental.
Elastán / Spandex / Lycra
Fibra extremadamente elástica que se añade en pequeñas cantidades (2-5%) a otros tejidos para darles elasticidad. Prácticamente ninguna prenda de ropa deportiva o ajustada puede prescindir de él.
Acrílico
Imita la lana a un precio mucho menor. Se usa en jerseis y prendas de punto. Es menos cálido y transpirable que la lana real, y tiene un mayor impacto medioambiental.
Cómo leer una etiqueta de composición
La ley obliga a que todas las prendas indiquen su composición en etiqueta. Cuando veas un porcentaje de cada fibra, recuerda que la fibra principal (la que aparece en primer lugar) determina las características principales del tejido. Una mezcla de 95% algodón y 5% elastán se comportará principalmente como algodón, pero con mayor elasticidad.
Conclusión
Entender los tejidos te permite comprar con más criterio, cuidar mejor tu ropa y tomar decisiones más conscientes y sostenibles. La próxima vez que vayas a comprar una prenda, dedica unos segundos a leer su composición. Ese pequeño gesto puede marcar una gran diferencia en la calidad, durabilidad y sostenibilidad de tu guardarropa.